Asociación de Vecinos de La Argañosa
Nuestro barrio
Conoce un poco más de nuestro barrio y empápate de su historia.
La Argañosa: de campos y trenes a barrio con identidad
Hoy La Argañosa es un barrio lleno de vida: comercios, parques, colegios y vecinos que se conocen por su nombre. Pero hace no tanto tiempo este lugar era muy diferente. Para entender cómo se formó el barrio hay que viajar a una época en la que aquí apenas había casas, y el sonido más habitual no era el tráfico… sino el silbido de las locomotoras.
Un nombre nacido entre brezos
El nombre La Argañosa tiene un origen muy antiguo. Probablemente procede de la palabra «árgana», relacionada con el brezo, una planta muy común en los terrenos del norte de España.
Esto sugiere que, antes de urbanizarse, la zona estaba llena de vegetación y terrenos naturales, algo difícil de imaginar hoy entre calles y edificios.

El barrio que creció al ritmo del tren
La verdadera transformación del barrio llegó con el ferrocarril. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, la zona empezó a poblarse gracias a la actividad ferroviaria.
El barrio creció alrededor de las vías y del depósito de máquinas, que atrajo a muchas familias que trabajaban en el tren: maquinistas, fogoneros, guardagujas o revisores.
En aquella época La Argañosa tenía muy pocas casas. De hecho, hace unos cien años apenas había una docena de viviendas con poco más de un centenar de vecinos.
La anécdota de las “tarteras del tren”
Cuando sonaban las locomotoras cerca de las doce, muchas mujeres del barrio se acercaban a las vías con cestas de comida para sus maridos o padres que trabajaban en el ferrocarril. Era el momento de entregar la tarterna con el potaje o la comida del día.
Durante años, el sonido del tren no solo marcaba el paisaje… también marcaba la hora de comer.

De barrio ferroviario a barrio de ciudad
Hoy La Argañosa es uno de los barrios más conocidos del oeste de Oviedo. Lo que antes eran campos y talleres se ha transformado en calles residenciales, comercios y zonas de encuentro.
Pero aún quedan pequeños recuerdos de su pasado: la presencia del tren, las historias de las familias ferroviarias y el espíritu de barrio que muchos vecinos siguen defendiendo.
Porque La Argañosa no es solo un lugar del mapa de Oviedo: es una comunidad con historia propia.
Un barrio que también mira a la cultura
El barrio tiene un alma literaria. La escritora Dolores Medio, que retrató como nadie la sociedad ovetense de la posguerra, tiene aquí su plaza.
En la plaza de Dolores Medio se encuentra un busto dedicado a la escritora ovetense, inaugurado en 2003. En el mismo lugar también se encuentra la escultura del Asturcón, otro símbolo del patrimonio cultural asturiano.
Casas bajas, talleres y sidrerías
La Argañosa de principios del siglo XX era muy distinta a la actual. Las calles estaban llenas de casas bajas con patio, pequeños talleres y bares donde se reunían los trabajadores del barrio. Con el crecimiento de Oviedo, estas casas fueron sustituidas poco a poco por edificios más altos y modernos.
La Argañosa en imágenes




